Era el verano del 2000, yo pasaba de sexto de primaria a primero de secundaria con un año menos que el resto de mis compañeros. Era la màs pequeña de edad y la que aùn no habìa cogido el desarrollo.
Es en ese lapso entre sexto de primaria y primero de secundaria donde las niñas cambian y empiezan las clases siendo màs "señoritas".
Todos los chicos esperan ver pasar a cada una de ellas para nombrar a la reina de la clase, la preferida, la que en ese transcurso de tiempo se ha desarrollado màs.
No era mi caso.
Wendolin era una chica muy linda, la màs alta de la clase, una figura envidiable para la poca edad que aùn tenìa, unos ojos orientales perfectos y una piel canela suave y delicada, gran deportista y aplicada en cada cosa que se proponìa. Se convirtiò ràpidamente en la preferida de los chicos, la reina de la clase y ella y yo fuimos casi inmediatamente mejores amigas; las amigas de toda la vida, esas con las que juras amistad de pequeña y en muchos casos la que a pesar de los años que pasen y las vidas cambien, siempre serà tu mejor amiga.
Llegò a clases dìas despuès el chico nuevo: Blanquito, castaño, ojos color miel y no tan alto, muy diferente al resto de chicos de la clase. Se llamaba Jorge y fui la ùnica en no quedarme inmediatamente flechada de èl.
Marta la chica màs vanidosa y astuta de la clase, se convirtiò en su amiga inseparable, hasta el punto de ser exageradamente pegajoza.
Habìa llegado aquel momento en el cual las conversaciones entre chicas tomaban otro rumbo, era hora de saber quien nos gustaba a cada una. Hicimos la reuniòn de grupo en el recreo, y todas entre risas confesaron quien les gustaba. Marta confesò que soñaba dìa y noche con ser la novia de Jorge, el chico nuevo. No tenìa ni que decirlo, eso era màs que notorio! Cuando le tocò el turno a Wendolin ella dijo: - "A mi no me gusta nadie, todos los chicos aquì son feos" - Y me mirò agachando la cabeza y dàndome una sonrisita còmplice. Yo afirmè lo dicho y dije que a mi tampoco me gustaba ninguno. Todas nos miraron preocupadas como si fuèramos aùn unas niñas y no hayamos entendido que ya estàbamos en secundaria y que el gusto por los chicos era una cosa normal.
En la tarde Wendolin y yo nos reunimos en mi casa mientras en la radio pasaban mùsica de Britney Spears: "-Oye Wend y a ti realmente no te gusta nadie?-" le preguntè curiosamente "- Mmmm..en realidad...sì. Y a ti te gusta alguien?-" me respondiò- "Bueno, al inicio no me gustaba nadie, pero con el pasar de los dìas me ha empezado gustar..."- Le dije "-A sì? quièn?-" me dijo "- No vale Wend, primero responde tu! yo te preguntè primero-" le respondì "- Bueno...la verdad es que a mi me gusta un poco Jorge-" Me quedè perpleja, la mirè agachè la cabeza y le dije "- Wend...hay un problema, a mi tambièn me gusta un poco Jorge-."
Aquella tarde todo fue extraño, el primer chico que me gustaba tambièn le gustaba a mi mejor amiga, pero ella tenìa màs posibilidades que yo, ella ya se habìa desarrollado muy bien, era esbelta y delicada y yo...gordita, sin forma y muy engreida.
"-Wend, yo no quiero que nuestra amistad cambie. Hagamos algo, prometamos ser siempre las mejores amigas y si a èl le gusta alguna de las dos, la otra no se va a picar, yap?-" le dije, Wend afirmò y nos abrazamos emocionadas, màgicamente en la radio apareciò aquella canciòn que marcarìa esa etapa en nuestras vidas: Maldito amor, maldita amiga de Supernova.
La astuta de Marta se nos adelantò y mientras vendìa besos a cambio de un sol a èl se los dio gratis, aùn sabiendo que a mi y a Wendolin, de quienes ella decìa ser mejor amiga, nos gustaba. Wend y yo sufrìamos cada vez que sabìamos que èl irìa a su casa a hacer a algùn trabajo, trabajos que terminaban en besitos inocentones que con el pasar de los años se convirtieron en màs calentones. Alguna vez jugamos botella borracha con Jorge, y ambas terminamos dàndole piquitos inocentes, de los cuales èl luego hablaba mal. No entendìamos hasta el momento porquè era tan cruel con nosotras, muchas veces nos hizo llorar con sus comentarios estùpidos. Un tiempo dijo a todos sus amigos que yo le gustaba, en otro momento dijo que le gustaba Wend y en otro Marta, y asì pasò, cuando cambiaba de gusto hablaba mal de su gusto anterior. No era normal que un chico se comportase asì, pero Marta siguiò detràs de èl hasta el ùltimo dìa que estuvo en el cole.
Wend y yo cambiamos de colegio en cuarto de secundaria, fuimos a un colegio pre-universitario en clases diferentes pero aùn asì no perdimos el contacto. Pasaron los años y no supimos nada de Jorge; sin embargo, al inicio no perdì el contacto con Marta quien posteriormente me jugò una gran perrada y decidì sacarla completamente de mi vida.
Wend y yo tuvimos algunos novios, crecimos, maduramos, entramos a diferentes universidades y luego yo viajè, perdimos el contacto.
Wend y yo tuvimos algunos novios, crecimos, maduramos, entramos a diferentes universidades y luego yo viajè, perdimos el contacto.
Regresè al Perù en 2010 y tuve un encuentro con algunos compañeros del colegio. Saliendo del restaurante al que fuimos a comer atraversamos la esquina y como esas cosas del destino nos cruzamos con Marta. No habìa cambiado casi en nada, nos miramos y saludamos muy bien, ya èramos adultas y las perradas cometidas alguna vez ya eran cosa del pasado. Marta me contò muchas cosas, habìa estado estudiando derecho, pero lo habìa dejado por diversos motivos.. Le contè que yo vivìa en el exterior, que mis padres vivìan en Suiza, estaban muy bien y que yo estaba estudiando gastronomìa con la finalidad de algùn dìa abrir un restaurante. Su "Ah mira!" con media sonrisa me hizo entender que mi felicidad y estabilidad no le daba tanto gusto. Hasta que tuvo que tocar el tema: " -No sabes! te acuerdas de nuestro querido Jorge?-" me dijo "- Nuestro...? o tuyo?-" le respondì "-Bueno ese chico pues que nos gustaba! bueno alucina que ahora es una linda chica, Jorge es gay querida!-" Me quedè atònita, no lo podìa creer, pero sòlo en ese momento entendì que tanto rechazo y chismes sobre las chicas no podìa venir de un chico heterosexual, sino de alguien quien estaba pasando por una lucha entre su masculinidad o aceptar la realidad de no gustarle las chicas y por ello menospreciarlas de ese modo.
Tal vez ese era era la mejor excusa para llamar a Wendolin despuès de tantos años. Necesitaba contàrselo a ella antes que a nadie y asì fue. Fue el mejor motivo para que Wend y yo nos encontràramos, nos abrazàramos y chismosèaramos tanto, tanto, tanto, rièndonos de Marta quien habìa usado todos sus encantos para conquistar a un chico quien en realidad nunca estuvo interesado en ella y mucho menos lo estarìa ahora a menos que quisiera pedirle prestados un par de zapatos.
Te acuerdas Wend cuantos llantos?.
No lo tuvimos, nunca fue mìo, nunca fue tuyo, en realidad, nunca fue de nadie.
Jamàs nos peleamos por èl, al contrario lloràbamos juntas cuando èl trataba mal a la otra. Sòlo nuestra amistad terminò siendo lo màs autèntico que pasò en todo el tiempo del cole, esa amistad que con el pasar del tiempo, de los años y las experiencias, se volviò màs inseparable.
Ahora reimos de todo ello, verdad Wend?, mi bendita amiga.
No lo tuvimos, nunca fue mìo, nunca fue tuyo, en realidad, nunca fue de nadie.
Jamàs nos peleamos por èl, al contrario lloràbamos juntas cuando èl trataba mal a la otra. Sòlo nuestra amistad terminò siendo lo màs autèntico que pasò en todo el tiempo del cole, esa amistad que con el pasar del tiempo, de los años y las experiencias, se volviò màs inseparable.
Ahora reimos de todo ello, verdad Wend?, mi bendita amiga.
Alien eres lo máximo no sabes como m siento despues de haber leido esta gran anécdota! Una mezcla de sentimientos q hasta mi hermano lo noto! Eres una gran persona y gran amiga...mas q eso una hermana a quie deje de ver y saber por mucho tiempo, pero lo importante aqui es que nuestro lazo JAMAS DE LOS JAMASES SE ROMPERA! T amooo mi alien
ResponderBorrarOooow Wadita!! no sabes lo importante que eres para mì, en verdad!!! gracias por tus palabras! Nunca màs separadas ni por la distancia, ni por nada! lov u so much too!!!
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